Combined Shape
Artículo de Opinión

Itxu Díaz: La izquierda hace muchas cosas mal, pero su actitud condescendiente es la peor

Combined Shape

Lo agotador de la izquierda no son las subidas de impuestos, ni su nefasta gestión migratoria, ni su creencia en el mito del multiculturalismo pacífico e integrador. Ni siquiera su obsesión por remover año tras año la sopa de variantes sexuales, que ya es como la ruleta de la fortuna, que giras y te aparecen nuevas identidades.

Lo cansino, lo que realmente termina con nuestra paciencia, es ese insoportable paternalismo: esa condescendencia con que nos dicen lo que debemos tener, hacer, pensar, o sentir. Esa es la mala noticia. La buena es que a todo eso puedes responder de un modo conciso, educado, eficaz, y con gran sonoridad: ¡déjame en paz! Y si has dormido poco o te duelen las muelas — que es mi caso — puedes ser un poco más explícito (en cuanto a cuán explícito, te lo dejo a ti).

Esta creciente deriva paternalista, que es un fenómeno mundial, tiene su origen en la superioridad moral. Por supuesto, no hay nada de lo que los socialistas puedan enorgullecerse, salvo de haber arruinado a algunos de los países más prósperos del mundo, y haber matado de hambre o en campos de concentración, al alimón con el comunismo, a millones de personas. Pero, de todos modos, por razones tal vez conectadas con su sordera intelectual, hablan siempre desde un púlpito, al que ascienden como si fueran iluminados fundadores de sus diferentes corrientes religiosas: ya sean ambientalistas, fiscales o sexuales.

Frente al paternalismo, la apuesta conservadora debe ser inquebrantable por la libertad. Come lo quieras, bebe lo que quieras, utiliza el coche que quieras, y funda tu empresa cuando y como quieras. En realidad, la única razón por la que los progresistas creen que el estado decide mejor que los ciudadanos lo que es preferible para ellos es porque tienen miedo a que la gente elija libremente algo distinto. Por eso, por ejemplo, las ridículas élites izquierdistas de la ONU, y sus millonarios cabecillas, están insistiendo tanto en la necesidad de dejar viajar en avión o de comer carne.

Es buen ejemplo el del asunto cárnico. A saber. Primero utilizan sus altavoces mediáticos para simular un debate inexistente en la opinión pública; nadie hasta ahora consideraba un problema que nos guste la carne de ternera, a excepción de algunas terneras.

Tendencias:
Trump se mantiene fuerte: 'no he cedido' las elecciones de 2020

Más tarde dirán que ellos deben legislar sobre la obligatoriedad del consumo de carne porque es lo que conviene a todo el mundo; solo utilizando la violencia represora del gobierno, en forma de multas y sanciones, podría tener éxito una normativa gastronómica ideada por un lunático como Bill Gates (su carne sintética es el equivalente, en versión comestible, a sus pantallazos azules).

Y, por último, emplearán otra vez los canales mediáticos para fomentar el miedo a quien trate de incumplir las nuevas normas de alimentación; así, aparecerán en la CNN desde tipos con cáncer por comer chuletones clandestinos hasta científicos diciendo que zamparse un filete de vaca resta quinientos años de vida al planeta (es más, no descartes que puedan terminar entrevistando en prime time a una ternera quejumbrosa).

Sea como sea, tú y yo sabemos que, en plenitud de facultades democráticas, jamás lograrían sacar adelante este tipo de estupideces. Fracasarían si lo plantearan a los ciudadanos a través de un referéndum en el que se pudiera votar en libertad, a menos que pusieran a Microsoft a contar los votos.

La pandemia ha puesto a prueba el nivel de paternalismo que puede soportar el ciudadano normal en las sociedades libres. Es mucho. Pero el vaso está a punto de rebosar. Lo ideal es que devuelvan cuanto antes las libertades robadas y que tengan la bondad de no seguir inventando nuevas restricciones en otros ámbitos, ya sea con la excusa de la igualdad, del ecologismo, o de la discriminación de los pobres murciélagos orientales.

Hay un viento imparable de libertad germinando en las calles de medio occidente. Y la izquierda paternalista va a enloquecer de impotencia cuando por fin se desate la galerna y volvamos a hacer lo que nos da la gana, a elegir cómo queremos vivir, y a ser tan humanos como libres. Que para eso vivimos donde vivimos, y no en Pekín o en La Habana.

Si te gustaría suscribirte a nuestro boletín, haz clic aquí.

Estimados lectores, estamos buscando personas excelentes para unirse a nuestro equipo. Si estás interesado en el periodismo y la traducción y dominas el español e inglés, asegúrate de consultar nuestras oportunidades profesionales aquí.

Veracidad y precisión

Envie una corrección



loading

Estamos comprometidos con la verdad y precisión en todo nuestro periodismo. Lee nuestros estándares editoriales.

Etiquetas:
, , , , , , , , , , , , , ,
Combined Shape
Itxu Díaz (La Coruña, 1981) es periodista y escritor. En España ha trabajado en prensa, radio y televisión. Inició su andadura periodística fundando la revista Popes80 y la agencia de noticias Dicax Press. Más tarde fue director adjunto de La Gaceta y director de The Objective y Neupic. En Estados Unidos es autor en la legendaria revista conservadora National Review, firma semanalmente una columna satírica en The American Spectator y en Diario Las Américas, y es colaborador habitual de The Daily Beast, The Washington Times, The Federalist, The Daily Caller, o The American Conservative. Licenciado en Sociología, ha sido también asesor del Ministro de Cultura Íñigo Méndez de Vigo, y ha publicado anteriormente nueve libros: desde obras de humor como “Yo maté a un gurú de Internet” o “Aprende a cocinar lo suficientemente mal como para que otro lo haga por ti”, hasta antologías de columnas como “El siglo no ha empezado aún”, la crónica de almas “Dios siempre llama mil veces”, o la historia sentimental del pop español “Nos vimos en los bares”. Su próximo libro es “Todo iba bien”, un breve ensayo sobre la tristeza, la nostalgia y la felicidad, y sale a la venta el 1 de octubre (y preventa el 15 de septiembre).
Birthplace
La Coruña, España
Nationality
español
Books Written
Yo maté a un gurú de Internet, Aprende a cocinar lo suficientemente mal como para que otro lo haga por ti, El siglo no ha empezado aún, Dios siempre llama mil veces, Nos vimos en los bares




loading