Combined Shape Path 27
Artículo de Opinión

Itxu Díaz: El machismo de los melones y otras recetas

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No me escondo. Celebro la decisión de Epicurious de eliminar el racismo de sus platos de cocina. Considero inaceptable que hubiera entre sus recetas una Ensalada de fideos asiáticos. ¿A dónde vamos a llegar? Una humillación, un atentado salvaje contra los asiáticos, y contra sus fideos. Como respuesta proporcional, tal vez Xi Jinping debería bombardear la sede de la revista en represalia por este racismo atronador. Por suerte, la nueva dirección de la revista ha decidido cambiar el nombre de la receta a Ensalada fría de fideos con arroz, eliminando las alusiones racistas, y yo por fin puedo conciliar el sueño, después de tantas noches sin dormir, envuelto en un mar de lágrimas, por culpa de estos fideos dolorosamente humillantes para los orientales.

Queda mucho por hacer. Para acelerar las cosas he estado revisando otras recetas y me siento aterrado ante la proliferación de odios y segregaciones del viejo recetario de Epicurious y su famosa Bon Apetit, que comenzó en los 50, década perniciosa en la que también se filmaron cosas satánicas como La Cenicienta, en donde varias muchachas nada empoderadas compiten por un asqueroso macho y dan múltiples muestras de caliginefobia, o La Bella Durmiente, en donde Disney cosifica a las princesas, estereotipa a las brujas, y promueve las pandemias al normalizar el beso.

Esto es solo una diminuta muestra de la violencia y discriminación gastronómica que he encontrado en Epicurious:

Dice la revista que “el mejor ponche de huevo no tiene huevos” y me parece una provocación machista de pésimo gusto, además de una horrible discriminación al ponche convencional. Si la revista quiere hacer un ponche de huevo sin huevos, mi propuesta es que, para evitar ofensas, lo llame No ponche.

Pero lo de la revista de Conde Nast con los huevos es más que un desliz, es toda una campaña organizada de acoso al huevo. Así, sin el menor reparo, titulan uno de sus artículos “cómo saber si un huevo es malo”, insinuando sibilinamente que algo que ha salido de una gallina hembra puede ser malo, y provocando que muchísimos huevos adolescentes se sientan excluidos, cayendo más tarde en las redes del alcohol, las drogas, la pobreza, el desenfreno sexual, y el crimen organizado.

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Peor aún es cuando el recetario define la horchata como una bebida española que “se remonta a la invasión morisca”. Como español me siento aterrado ante tamaña ofensa, cima de todos los comentarios islamófobos. En España no hubo ninguna invasión morisca. Lo que ocurrió es que personas procedentes del África septentrional (jamás deberíamos llamarlos “moriscos”) acudieron de vacaciones a esta bella península, para regalar flores blancas y dulces tradicionales a los cristianos, llenando de besos sus mejillas, recibiendo por parte de estos una salvaje reacción repleta de odio, barbarie y racismo, típica del hombre heterosexual blanco. Y de esta repugnante actitud, la horchata de chufa no tiene ninguna culpa.

Aunque parezca increíble en pleno siglo XXI, en el recetario también hay un Pollo a la Concubina, siendo esto asquerosamente machista, homofóbico, queerefóbico, pollofóbico y concubinafóbico. ¿Quién es Epicurious para juzgar de esa manera a la joven Yang Guifei, que inspiró el nombre del plato después de hacer no sé qué en la habitación del emperador Chang-an?

He encontrado también una receta de Lomo de cerdo al chipotle que no se puede ni leer sin sentir repugnancia. En la primera línea, el cocinero de Epicurious ya nos propone cometer un asesinato sobre el cerdo, con la complicidad además de una tercera persona; dice: “pídale a su carnicero que lo corte en filetes”. Considero inaceptable que en 2021 sigamos proponiendo a nuestros lectores que troceen cerdos o pollos sin preocuparse lo más mínimo por sus sentimientos o motivaciones para participar en la receta. Luego intentan lavar su sucia conciencia proponiendo “55 recetas veganas”, en las que tampoco disimulan su pasión por la violencia extrema: “trocee la zanahoria” (falofobia), “descuartice la lechuga” (lacanofobia) o “parta en dados los níscalos” (micofobia), “coja dos buenos melones” (¡Dios santo!) son formas de ensañamiento incompatibles con una sociedad plural y diversa.

La lista de atentados culinarios de Epicurious sería eterna.

¿Crees que existe injusticia racial en las recetas?

Desde mi humilde tribuna, sin miedo a las represalias, exijo la censura inmediata de la actual Epicurious, la destitución de todos sus cocineros, y que la dirección del grupo pase a disposición judicial por enaltecimiento del machismo, racismo recalcitrante, conducta islamófoba, tentativa de asesinato al cerdo, homofobia, vegalofobia, vacunofobia y posible posesión de armas químicas (no olvidemos que se han detectado restos de chile, cayena, y wasabi en su cocina).

Los reaccionarios recetarios de Epicurious deben ser quemados en plaza pública, del modo más ejemplarizante posible, como parte de la Agenda 2030 de la ONU. Exijo finalmente también el cese del director David Tamarkin. En adelante deberá ejercer la dirección de la revista una coliflor joven, transexual, vegana y, si es posible, de origen asiático.

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Itxu Díaz (La Coruña, 1981) es periodista y escritor. En España ha trabajado en prensa, radio y televisión. Inició su andadura periodística fundando la revista Popes80 y la agencia de noticias Dicax Press. Más tarde fue director adjunto de La Gaceta y director de The Objective y Neupic. En Estados Unidos es autor en la legendaria revista conservadora National Review, firma semanalmente una columna satírica en The American Spectator y en Diario Las Américas, y es colaborador habitual de The Daily Beast, The Washington Times, The Federalist, The Daily Caller, o The American Conservative. Licenciado en Sociología, ha sido también asesor del Ministro de Cultura Íñigo Méndez de Vigo, y ha publicado anteriormente nueve libros: desde obras de humor como “Yo maté a un gurú de Internet” o “Aprende a cocinar lo suficientemente mal como para que otro lo haga por ti”, hasta antologías de columnas como “El siglo no ha empezado aún”, la crónica de almas “Dios siempre llama mil veces”, o la historia sentimental del pop español “Nos vimos en los bares”. Su próximo libro es “Todo iba bien”, un breve ensayo sobre la tristeza, la nostalgia y la felicidad, y sale a la venta el 1 de octubre (y preventa el 15 de septiembre).
Birthplace
La Coruña, España
Nationality
español
Books Written
Yo maté a un gurú de Internet, Aprende a cocinar lo suficientemente mal como para que otro lo haga por ti, El siglo no ha empezado aún, Dios siempre llama mil veces, Nos vimos en los bares




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